domingo, 4 de enero de 2009

El Puzzle de la Gestion de Herramientas


La educación como proceso social necesita una plataforma proyectual afirmada en sus instituciones que por su gestión movilice recursos instrumentales y humanos para la consecución de sus objetivos y metas.
En este puzzle de la Ciencia y la Tecnología –que comprende a las TIC- donde se juegan aspectos políticos, económicos y socioculturales, todas las piezas cuentan. Nuestra evolución y capacidad anticipatoria también. De la lectura que acompaña el módulo se desprende que este cambio necesita un movimiento gradual y sistemático en sus distintos niveles, so pena de contribuir indirectamente a la crítica brecha cultural y a aquellas situaciones externas que tendemos a responsabilizar. Por esto si bien suele delegarse decisión a los directivos, todos los integrantes deben adquirir una visión global de los escenarios a transformar.
Es muy interesante verificar las distintas visiones que por incorporación de TIC se formulan en estas áreas,entre ellas las que sostienen plataformas con:

•una implementación secuencial
•enfoque holístico
•o por otra parte una propuesta modular

En todas coincide lo señalado por Elena Martin (2008), las Nuevas Tecnologías contribuyen claramente en los procesos de enseñanza aprendizaje al prefigurar la autonomía del alumno, en la co-construcción del conocimiento y en la conformación de contextos educativos formales y no formales.
De su criterio se deriva que el uso de TIC “prioriza la formación en competencias a la de contenidos; contribuyen a desarrollar una epistemología más perspectivista, orientada a la innovación” y puesto que los seres humanos interactuamos en diversos ámbitos, “las TICs rompen con la idea de que el conocimiento se encuentra solo en la escuela y con ellas puede coordinarse su llegada a otros contextos”.
La atención a los cambios en los estilos de liderazgo es necesaria para apoyar la diversidad de las personas que participan en esta trayectoria con TIC y del contexto y/o cultura en que funcionan.
En este sentido el problema de la resistencia docente a incorporarlas sin sopesar las formas de aprendizaje que precisan dejarse atrás, la falta de un posicionamiento concreto hacia el qué, como y por qué innovar (Kelly, Lugo, 2008) como las dificultades políticas financieras que abonan o desagregan el cumplimiento de metas, revelan la necesidad de concurrir a un cambio epistemológico en los modelos mentales tradicionales que todavía emplazan decisiones en la sociedad.
Mientras la incorporación de TIC, sus herramientas y la Gestión del Conocimeinto está pasando a mantener un ritmo escalonado en determinados países, en Latinoamérica con su fuerte componente rural los debates no se traducen en proporcionales resoluciones, a falta de una planificación estratégica que contemple tanto la concepción de arriba-abajo, que procure mediar en el equilibrio como de una concepción que descentralice eficazmente el juego de objetos y actores implicados.
La complejidad crece si al natural interés en el uso de tecnología por parte de los jóvenes no se adecua una actitud permeable, competente de los docentes, tarea que comprende espacios micro - macropolíticos y en cuyo diagnóstico repara Margarita Poggi al señalar que “la mejora de la escuela se consideró un fin en sí mismo, olvidándose que debía constituirse en un medio para mejorar sustantivamente las experiencias del alumno” (Poggi, 2001).
Las aristas artefactuales o humanas a analizar van obviamente mas allá de lo utilitario, la médula subyace en la Gestión del Conocimiento que amerita enfoques más profundos relacionados a como lo tecnológico y el uso efectivo de las herramientas afecta la investigación y las políticas de desarrollo nacional y con esto se decide “la biografía de las personas y la historia de las instituciones que hacen frente a este desafío que se les presenta” (Palamidessi, 2001).
Como advierte Godet (2000 ) el conocimiento no es estático, es un producto histórico, es teoría y práctica, pero sobre todo lo ultimo, por tanto solventar estos cambios precisa no solo de herramientas blandas (software) o duras (hardware) sino de la formación escolar-academica de analistas simbólicos que como propone Tenti Fanfani (1994 ) no se replieguen en la bipolaridad de la producción de un conocimiento de la teoría como conocimiento de la practica sino que se perfilen hacia un conocimiento- destreza, lo cual aleje al alumno-docente-directivo de la idea de divorcio de estos recursos para remitir a una bidimensionalidad del saber hacer.
La realidad se nos impone, si desde la educación no administramos las estrategias intelectuales, el mindware, aquello que subsiste y distingue lo humano cuando eliminamos lo meramente tecnológico, el andamiaje del puzzle educativo no generará la progresiva autopoiesis de nuestras aulas, de la equidad sociocultural y de las organizaciones que aprenden durante estos procesos.

Bibliografía
Fainholc B. “Rasgos de las Universidades para una Sociedad del Conocimiento, según una Gestión del Conocimiento” Revista de Universidad y Gestión del Conocimiento. Vol. 3. Nº 1. 2006

Godet Michel "La caja de herramientas de la prospectiva estratégica".Laboratoire d' Investigation et Prospective Stratégique. 2000

Palamidessi M. coord y al. “La integración de las TIC en las escuelas: un estudio exploratorio”. Min. De Educación de la Nación. Serie Educación General Basica. 2001

Poggi Margarita “La formación de directivos de instituciones educativas”. IIPE UNESCO. 2001

Tedesco J. C. y al. “Las TIC. Del aula a la agenda política”. Seminario Internacional IIEPE UNESCO. 2008

Tenti Fanfani E. “Del intelectual organico al analista simbólico”. Revista de Ciencias Sociales Nº 1. Univ Nacional de Quilmes. 1994

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