"El siglo XXI, que ofrecerá recursos sin precedentes tanto a la circulación y al almacenamiento de informaciones como a la comunicación, planteará a la educación una doble exigencia que, a primera vista, puede parecer casi contradictoria: la educación deberá transmitir, masiva y eficazmente, un volumen cada vez mayor de conocimientos teóricos y técnicos evolutivos, adaptados a la civilización cognoscitiva, porque son las bases de las competencias del futuro.
Simultáneamente, deberá hallar y definir orientaciones que permitan no dejarse sumergir por la corriente de informaciones más o menos efímeras que invaden los espacios públicos y privados y conservar el rumbo en proyectos de desarrollo individuales y colectivos.
En cierto sentido, la educación se ve obligada a proporcionar las cartas náuticas de un mundo complejo y en perpetua agitación y, al mismo tiempo, la brújula para poder navegar por él". (Jacques Delors. 1994)

4 comentarios:
Silvia! que buena comparación! un abrazo Cecilia.-
Hola!!! Gracias por el voto del nombre del café. Me alegra que te haya gustado. Saludos. Flavio
Muy interesante lo de las cartas náuticas y la brújula. Creo que tu planteo, según creo, es estar atentos para no perder el rumbo...
Saludos. Rodolfo.
Silvia, cómo coincido con el fragmento que haz elegido! Es tan difícil construir mapas y tener instrumentos que nos ayuden a orientarnos en el complejo mundo de hoy. Sabés? Si algo me hace actualiza una y otra vez mi desorientación innata es el zambullirme en la internet y sus recursos. Andar sin rumbos puede traer descubrimientos, pero tambien puede desviarnos de donde deseamos ir.... en fin. Gracias por el recorte incluido en tu blog, nos vemos, María
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